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Orgasmos que toda mujer debe experimentar al menos una vez

El orgasmo es una de las sensaciones más bellas… Jajaja no me dejarán mentir y por suerte divina nosotras podemos ser multiorgásmicas y eso señoras y señores es una bendición jajaja creo que exageré un poco. Bueno, en este artículo te compartiré los seis orgasmos que una mujer DEBE de experimentar alguna vez en su vida.

  1. Orgasmo en el punto G

Se sitúa en la parte superior de la vagina y es un tejido con múltiples terminaciones nerviosas que, al estimularlas, proporcionan una sensación de placer inmenso.

 

  1. Estimulación de pezones

Al manipularlos puedes llegar a experimentar un orgasmo igual al del clítoris.

 

  1. Orgasmo anal

Para lograrlo, es necesario que tú pareja (o tú) estimulen el anillo externo. Puedes utilizar el dedo o un juguete sexual.

 

  1. Orgasmo clitoriano

Este órgano cuenta con más de ocho mil terminaciones nerviosas por lo que se ha convertido en uno de nuestros favoritos para encontrar placer, al estimularlo correctamente tendremos un pase directo al mundo del orgasmo.

 

  1. Orgasmo en el punto A

Se ubica en la pared vaginal a medio camino del punto G y el cuello de la vagina. Para estimularlo acaricia la pared vaginal hasta que comiences a lubricar.

 

  1. Orgasmo de Uretra o punto U

Gracias a su proximidad con el clítoris esta zona ofrece una sensación placentera cuando se estimula correctamente. Tu pareja o tú deben hacer una leve presión, con caricias circulares de arriba hacia debajo de la misma manera que estimulas el clítoris.

 

¿Qué estás esperando? ¡Enjoy!

 

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Ten sexo una vez al mes y serás más feliz

He escuchado, leído y hablado sobre el lazo que existe entre la felicidad y el número de veces que tienes sexo. Obviamente todas estamos a favor de que entre más sexo y más orgasmos, haya como resultado una felicidad infinita. #MehaPasado. 😀

 Sin embargo, muchas veces las parejas cometen el error de tener relaciones sexuales a lo “pendejo”; es decir, hacer el amor por hacerlo, por el simple hecho de cumplir con la pareja y satisfacer una necesidad.

La Universidad de Carnegie Mellon, realizó un estudio con 64 parejas adultas, todos casados, todos heterosexuales. Se les cuestionó qué tan frecuente tenían relaciones sexuales, qué tan satisfactorias eran y qué tan felices eran en su matrimonio.

A la mitad de las parejas utilizadas para el estudio, se les pidió que doblaran la cantidad de veces que tenían sexo en un periodo determinado de tiempo, por ejemplo, si una pareja tenía sexo 1 vez a la semana, ahora tenía que hacerlo dos.

Los participantes tenían que llenar un cuestionario durante los días que durara el experimento para medir la calidad de sus encuentros y su nivel de felicidad después de cada uno de ellos.

No creerás lo que paso… Las parejas que duplicaron el número de relaciones sexuales, no se sentían más felices; al contrario, se sentían más estresadas y presionadas por tener que llenar el cuestionario del estudio y cumplir con la cuota establecida, que por tener orgasmos o un encuentro placentero.

El profesor de psicología George Loewenstein, llegó a la conclusión de que si sólo se tiene sexo por “tener” y no por “querer”, el sexo no te hará feliz en lo absoluto.

Para finalizar mis queridas educandas (jajaja) y educandos porque no, aquí se demuestra que tener sexo sólo “pa no dejar” no te hará feliz, la calidad importa más que la cantidad; así que ya no te preocupes si no tienes sexo dos o tres veces por semana (como dicen por ahí), aquí lo importante es que lo hagas cuando quieras y tu cuerpo lo pida, punto.

 

Razones por las que no puedes llegar al orgasmo

Los orgasmos son el mayor movimiento social. Promueven guerra, promueven paz, promueven industrias millonarias como el porno y la moda. Son generadores de altas expectativas en el amor y son un terremoto en nuestro interior cuando nos encontramos más débiles.

Las mujeres fuimos bendecidas con el don de experimentar más de un orgasmo; sin embargo, no te imaginas la cantidad de factores que influyen en nosotras y que nos impiden sentirlos. Si solías tener más orgasmos que preocupaciones y ahora es al revés, aquí te dejo una lista de cosas que podrían estar provocando la falta de ellos.

  1. Pasar la mayor parte del día sentada. Lo mejor que puedes hacer, mi querida Godínez, es levantarte de tu lugar por periodos de tiempo determinados para que te muevas un poquito. Cuando los músculos pélvicos pasan mucho tiempo contraídos, las respuestas a ciertos estímulos tardan en llegar o simplemente no se presentan.
  2. Usar tacones demasiado altos. ¡Es por eso que los odio! Ya sé que a ti te encantan y son súper sexys y todo eso, pero el arco del pie al usar tacón, es similar a la posición de la pelvis cuando se tienen un orgasmo. Así que, entre más tiempo los uses, los músculos se mantendrán más contraídos. El resultado será que el cuerpo no podrá darse cuenta al momento de un encuentro sexual, si estas usando tacones o teniendo el mejor orgasmo de tu vida.
  3. Consumir bebidas alcohólicas y gaseosas.
  4. No hacer ruido. Tampoco se trata de superar los ruidos de las películas porno, pero es horrible tener sexo con alguien que no hace ni el mayor gesto y mucho menos un ruido que indique que está disfrutando. El sexo es una experiencia sensorial que tiene que sentirse y expresarse por todos los puntos posibles. Lo mejor es dejarse llevar y que el cuerpo hable por si solo.
  5. ¡Mastúrbate! ¿Cómo podrás explicarle a alguien lo que te gusta si tú no lo sabes?
  6. Ansiedad y estrés. ¡Relájate! Y pídele a tu compañero que te ayude con un buen previo. LOS PREVIOS SON MUY IMPORTANTES, SIEMPRE Y CUANDO NO DUREN DOS SIGLOS.
  7. Tu compañero no es el adecuado. Hay veces que la compatibilidad sexual es nula o simplemente hay cosas que no se acomodan y no logran entenderse en la cama. Si es así, chequen que es lo que está fallando y si es posible, soluciónenlo. El sexo debe de ser algo fluido y natural.

Prácticas sexuales que no conocías

La vida sexual de las sociedades a nivel mundial poco a poco se ha ido sacudiendo los tabúes que no permitían un disfrute completo y mucho menos la exploración de prácticas que van más allá de lo tradicional. Aquí te dejo nueve prácticas sexuales que quizá no conocías o no sabías que así se llamaban y ya las has llevado a cabo. Después de que las leas no esperarás más para llamarle a tu pareja y quedar para ésta noche.

1. Precop

Mejor conocido como “amigos con derecho”. Todo es felicidad y diversión hasta que alguno de los dos comienza a desviarse y se empiezan a experimentar sentimientos que van más allá de una amistad y aquí surge la pregunta más difícil de responder ¿Qué somos?

2. Booty call

Andas con tus cuates tirando fiesta y de repente tu foquito sexual se activa y con el calor de las copas te dan ganas, así que tomas tu teléfono y le marcas a tu crush tranquilamente para satisfacer tus ganas. ¡Cero compromiso, mil sexo!

3. Splosh

¿Nutella, chantilly, miel? O lo que más se te antoje embarrarle a tu pareja y que te embarren a ti para después buscar la manera más hot de quitárselo entre los dos. 🙂

4. Bondage

Cuerdas, listones o esposas. La sensación de “peligro” + no poder moverse + la estimulación sexual = placer no sólo para quien lo recibe sino también para quién es responsable de darlo. ¡Chulada!

5. Tickling

Cosquillas que estimulen los genitales por medio de plumas o plumeros.

6. Dogging

La adrenalina es hacer el amor en lugares públicos, ¡Los juegos de six flags, qué! Puede ser playas, baños de algún establecimiento, parques, tiendas ¡Donde sea!

7. Postillonage

Consiste en introducir el dedo en el ano de la pareja justo antes de llegar al orgasmo. Esto se realiza utilizando el dedo meñique. También se puede ejercer una presión del dedo en la entrada del ano, acto que puede bastar para provocar la erección de la pareja.

8. Footjob

Utilizar los pies para estimular los genitales de la pareja. Obviamente con pies súper limpios y cuidados.

9. Sex diet

¡Bajar de peso teniendo sexo! Olvídate de la membresía en el gym y de las dietas de muerte. Quema 250 calorías en cada encuentro.

La verdad detrás de los gemidos femeninos

Estas conclusiones pueden desilusionar a más de un lector, principalmente aquellos que piensan que nuestros gemidos tan placenteros son el resultado de su buen desempeño sexual. Lamentablemente no en todos los casos es así, pero tranquilos, no nos culpen ya que esto se lo deben a un estudio realizado en la Universidad de Central Lancashire y de la Universidad de Leeds, en Inglaterra.

Los científicos apuntaron que la mayoría de las mujeres que gimen, lo hacen no por placer sino para hacer creer a su pareja que han alcanzado el clímax o para acelerar el orgasmo masculino.

El estudio del que se obtuvieron estas polémicas conclusiones fue realizado a 71 mujeres heterosexuales con edades comprendidas entre los 18 y 48 años, y sexualmente activas una serie de preguntas relacionadas con el tipo de expresiones y sonidos emitidos durante el acto sexual. Los doctores Gayle Brewer y Colin Hendrie quisieron saber por qué las mujeres recurrían a estas vocalizaciones y en qué momento del acto sexual decidían emplearlas.

Así las cosas, los resultados no resultaron muy halagadores para los hombres, ya que se evidenció que cuatro de cada cinco mujeres apelaban a fingir estos gemidos, por lo menos la mitad de las veces en que no podían llegar al orgasmo.

Esto no fue lo único que arrojó la investigación; sino que también, se dijo que los falsos gemidos y ciertas palabras de ánimo son con el propósito de acelerar el proceso sexual, sobre todo, por la fatiga, aburrimiento o diversas molestias, pero nada relacionado con el placer sexual. ¿Qué tal? Digo, no es que siempre sea así, pero algunas veces muchachitos tardan mucho en terminar, así que tenemos que ayudarles un poquitito.

Lo más sorprendente es que se tiene la falsa idea de que los escarceos sexuales (faje, pre o como quieras llamarlo) son los que tienen la última palabra en muchos orgasmos femeninos, dejando de lado el acto sexual propiamente dicho.

¿Qué opinas? ¿Alguna vez has fingido un orgasmo? ¡Comparte con Gama! 🙂

226: El número de orgasmos que puede experimentar una mujer…

La multiorgasmia es uno de los “dones” que la vida nos dio a nosotras las mujeres, sabemos que podemos alcanzar muchísimos orgasmos en tan sólo un encuentro, lo que los hombres son incapaces de hacer. Podrán existir infinidad de artículos que hablen del número de orgasmos que una mujer puede llegar experimentar, incluso la ciencia ha realizado estudios donde se arrojan cifras. Hace dos años aproximadamente, se publicó un estudio que dio resultados sorprendentes. La noticia fue publicada el 9 de agosto del 2013 por el portal DELF y RCN Radio, dando una cifra que dio la vuelta al mundo: 226. No obstante, la mejor conclusión que podemos sacar de todo es la siguiente:

El número de orgasmos dependen de ti y de tu pareja.

¡Así de sencillo! Olvídate de estar horas concentrada en tener más de dos orgasmos y de someter a tu pareja a arduas jornadas sexuales con tal de que pueda hacerte sentir aunque sea “poquito” un tercer o cuarto orgasmo. No midas el placer, no le pongas una cifra, mejor, disfruta muchísimo. El número de orgasmos que puedes llegar a experimentar corren por tu cuenta y por la de tu pareja, influyendo el nivel de excitación, de fantasía y ¿porque no? De amor. ¡No hay límites!

Orgasmo femenino: Universo infinito

El orgasmo es subjetivo y para saber si se ha experimentado un orgasmo, es necesario plantear la siguiente pregunta: ¿He tenido un orgasmo? Si al contestarse con toda honestidad tienen la certeza de que sí, efectivamente lo han vivido; pero si dudan, seguramente ha sucedido lo contrario.

Ahora bien, considero importante enfatizar los siguientes puntos que desmitifican el orgasmo femenino. Estos son:

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Los mejores orgasmos: El beso de Singapur

Olvídate de disfraces, cremas, esposas, vibradores, aceites y lugares para aumentar el placer a tu vida sexual. Hoy Gama te presenta una técnica que no necesita de mucho para llegar al placer.

El beso de Singapur…

Es una técnica en la que la mujer utiliza la vagina para estimular el pene, como si lo estuviese succionando. La vagina produce un efecto similar al de la boca durante el sexo oral. En vez de moverse y envestir a la pareja, esta se queda quieta y la mujer utiliza el músculo pubocoxígeo para estimular la erección masculina, lo que provoca orgasmos más intensos para él y para ella.

Cabe aclarar, que no es una técnica sencilla, ya que pocas son las mujeres que nacen con esta habilidad y muchas otras tienen que entrenarse para conseguirlo. La posición ideal para efectuarla es donde la mujer se sitúa arriba del hombre, ya que ella llevará el ritmo y la intensidad del encuentro sexual, también puede practicarse de lado.

Es necesario que el hombre se encuentre totalmente pasivo, debido a que este tipo de movimiento debe de ser sutil. Es súper importante que la vagina se encuentre dilatada y humedecida para facilitar sus movimientos y toda la responsabilidad recae por única vez en la mujer, por el control rítmico. La mujer puede llegar a experimentar los tres tipos de orgasmo: vaginal, clítoris y el menos común orgasmo de útero.

No te preocupes si no lo logras a la primera, aquí te dejo algunos ejercicios. ¡You can do it!

Ejercicios para reforzar la vagina

En menos de cinco meses dominarás el beso de Singapur…

  • Debes practicar al menos una hora al día.
  • Estos ejercicios incluyen los que se relacionan con el control de los músculos pélvicos, son los mismos que evitan que la orina se escape.
  • Contracciones, apretar, empujar y otros movimientos realizados de manera consciente cuentan como parte del entrenamiento.
  • El ejercicio más popular se llama “Kegel.”

¿Cómo se hacen?

  1. Fingir que quieres orinar y debes contenerte.
  2. Relaja y aprieta los músculos que contienen la orina.
  3. La próxima vez que vayas al baño, comienza a orinar y para, percátate de los músculos que se contraen. Si los sientes firmes, has hecho el ejercicio correctamente.
  4. Si no crees estar apretando los músculos correctos, introduce un dedo a tu vagina, aprieta y suelta. Debes sentir que los músculos se tensan y se desplazan hacia arriba y hacia abajo.
  5. Realiza este ejercicio tres veces al día.
  6. Mantenlos apretados y cuenta de 6 a 8.
  7. Relaja los músculos y cuenta hasta 10.
  8. Al realizar el ejercicio, tienes que estar súper relajada.

Fuentes:

http://www.elconfidencial.com

http://www.nlm.nih.gov

Imagen:

www.eleanorigby.com

Háblame de sexo

HABLAMEDESEXO1A pesar de los múltiples esfuerzos sociales para restarle tabúes a este tema, el sexo sigue siendo parte de la lista de tópicos incómodos. Sigue existiendo cierto miedo y recelo al momento de hablar de algo tan inherente al ser humano. Siguen surgiendo revoluciones que fomentan la libertad de expresión y transparencia de información. Sin embargo, entre hombres y mujeres -sobre todo en mujeres- de distintas generaciones sigue siendo incómodo y preferentemente omitido.

Independientemente de la premisa sobre el sexo con la que se decida vivir (abstención, actividad sexual, homosexualidad, etcétera), es algo con lo que absolutamente todos los seres humanos tendremos que lidiar en algún punto de nuestras vidas. Y no sólo eso, sino que, como mujeres, determina una base sólida en la forma en que desarrollamos nuestra sexualidad y, sobre todo, la perspectiva que adoptamos del rol de la mujer.

El tema del sexo y el rol de la mujer han surgido en mis conversaciones con diferentes grupos de amigas. No es sorpresa que, en su gran mayoría, las mujeres seguimos bajando el tono de voz al hablar del tema (evidentemente también requiere prudencia y delicadez) y no sólo eso, sino que discriminamos a otras mujeres que quizá son un poco más abiertas al respecto. Sin darnos cuenta (y a veces sí), tendemos a utilizar palabras sumamente ofensivas para las mujeres cuyas acciones no van de la mano con la forma en que nosotras pensamos. Sin lugar a dudas, esto fomenta la discriminación y, sobre todo, el machismo.

¿Se fijan en que el sexo es tabú para la mujer pero no para el hombre? No digo que todas adoptemos el estilo de vida de un hombre soltero en sus veintitantos, pero sí que reflexionemos sobre la causa de nuestro morbo hacia algo tan natural.

Es un hecho que los hombres y las mujeres no somos iguales en cuerpo ni en mente, pero sí merecemos exactamente las mismas oportunidades, una misma base a la hora de emitir juicio sobre actitudes y comportamientos, y esto empieza con las que estamos dentro del mismo género. Cuidemos más nuestras palabras, la forma en que nos expresamos de otras mujeres que, como dije anteriormente, tal vez no concuerden con tus principios, pero que merecen el mismo respeto que tú, no por el hecho de ser mujeres, sino por ser personas.

Por último, te invito a pensar en la última vez que tuviste un problema sobre una relación amorosa y las dudas sobre sexo que vienen de cajón. Recuerda si tuviste la oportunidad de platicarlo libremente con una amiga, con tu mamá o alguien de confianza. Si no fue así y preferiste guardar el tema para ti misma, probablemente aún tengas prejuicios sobre asunto. Sin darnos cuenta, la mejor manera de evolucionar en nuestro rol como mujeres está en la comunicación y transparencia que logremos tener entre nosotras.

visto en: http://www.estoespurpura.com

La respuesta sexual

Los órganos sexuales tanto del hombre como de la mujer derivan de la misma estructura embrionaria, es decir que, cuando nos estamos desarrollando en el vientre de la madre, todos los seres humanos tenemos las mismas cualidades. Es hasta después de lo que se llama el baño hormonal que se comienzan a diferenciar las estructuras sexuales.

La respuesta sexual humana pasa por cuatro fases, y cada sexo tiene su diferenciación en estímulos, tiempos y duración.

1. Fase de excitación. Sin tanto rollo, durante la fase de excitación, aumenta el flujo de la sangre en el área genital tanto en hombres como en mujeres. En el hombre se produce la erección y, en la mujer, la dilatación y lubricación vaginal.

2. Fase de meseta. Durante la meseta, se da lo que los sexólogos llamamos la plataforma orgásmica, es decir, los cambio corporales y mentales que surgen en el organismo que te preparan para alcanzar el orgasmo.

3. Fase de orgasmo. Por su parte, el orgasmo es el mayor punto de excitación, el clímax de placer en ambos sexos, donde se siente una oleada asombrosa de placer intenso.

4. Fase de resolución. Finalmente, la fase de resolución se da seguramente justo después del orgasmo en el hombre. En cambio, la mujer puedo no tener esta fase, lo cual le permite llegar una y otra vez al orgasmo, si se sigue estimulando de la forma adecuada. Tiempo después, la mujer entra a la fase de resolución, que se caracteriza por regresar a la forma corporal genital antes del inicio de la excitación, es decir, el pene flácido y sin erección y la vagina sin tanta lubricación y dilatación.

Les dejo dos videos que explican la respuesta sexual tanto masculina como femenina:

La ciencia de los orgasmos. Creado por AsapSCIENCE, donde da respuesta a las siguientes preguntas:

– ¿Cómo responde el cerebro durante el orgasmo?

– ¿Hay alguna diferencia entre el orgasmo femenino y masculino?

– ¿Qué sale en las imágenes de la resonancia magnética durante el orgasmo?

Respuesta sexual humana. Es un video informativo y formativo donde se describen las fases de la respuesta sexual. Fue elaborado por la UNAM para la exposición de ”Sexualidad” en el Museo de Ciencias Universum.

visto en: http://www.estoespurpura.com

Haciendo el amor con la persona que más quieres: Autoerotismo

Es un lugar que tienes que conocer primero antes de querer conocer los demás

El autoerotismo se refiere a la obtención de placer sensual a través de uno o más sentidos: tacto, gusto, olfato, vista, oído, y usando la imaginación (fantasías), hasta llegar a sentir gratificación de tipo sexual. La práctica más conocida de autoerotismo es la masturbación. Sin embargo, hay otras maneras que no son tan promovidas como el hecho de acariciarse a sí misma y no hablo de que lo hagamos por las mañanas cuando nos estamos echando la crema, sino más bien, permitirnos un espacio para mirar al espejo nuestro cuerpo desnudo e ir acariciando cada zona hasta conectarnos con la sensación, con lo placentero que resulta. Esto puede realizarse sin tocar los OSPES (Órganos Sexuales Pélvicos Externos) y sólo enfocándonos en tocar el resto del cuerpo, percatándonos de qué, cómo y cuánto sentimos.

Estudios ingleses aseguran que el 92% de las mujeres se masturban, mientras que otras investigaciones afirman que más del 50% de las mujeres entre 30 y 40 años se masturban. Es decir que las mujeres en sus primeros años de vida adulta (18-24) y hasta la mediana edad (54-59) tienen más posibilidades de masturbarse que personas de otras edades.

Existen diversas maneras de autoestimularse: la mayoría de las mujeres (98%) se masturban estimulando el clítoris de diversas maneras, a lo que una de cada cuatro (25%) puede añadir, siempre o de vez en cuando, la introducción de algo en la vagina (dildos o vibradores).

Hay distintas maneras de hacerlo. Una gran mayoría de las mujeres se masturban acostadas boca arriba, con las piernas abiertas o muy abiertas. En menor cantidad, hay quienes se tumban boca abajo, habitualmente con las piernas poco abiertas o apretadas, y se estimulan con un movimiento de los dedos, o bien, subiendo y bajando la pelvis, mientras frotan el clítoris contra los dedos inmóviles hábilmente dispuestos. Comúnmente, recomiendo que, cuando se estimules tu clítoris, dibujes con tus dedos las letras del abecedario, de modo que puedas darte cuenta de qué letra disfrutas más y en qué intensidad.

Sin duda, el autoerotismo puede ser tu mejor aliado sexual, si así lo decides. Algunos de sus múltiples beneficios para la vivencia de tu sexualidad son:

1. Sirve para conocerte a ti misma, para saber cuáles son tus preferencias sexuales y poder comunicarlas en pareja.

2. Eleva la autoestima, ya que te ayuda a sentirte más sexy.

3. Su práctica regular disminuye la presencia de cólicos durante tu periodo.

4. Permite que fluya la creatividad, ya que favorece las fantasías sexuales.

5. Hace que el cuerpo libere endorfinas, mismas que causan una sensación de bienestar.

6. El sueño se vuelve más reparador.

7. Previene infecciones urinarias y limpia bacterias alojadas en el cérvix.

8. Fortalece los músculos pubocoxígeos.

Recuerda que todas las mujeres tenemos derecho de aprender a reconocernos y tocar nuestro cuerpo, y apropiarnos de las posibilidades de sensaciones del mismo. Es importante tocarte, porque si no lo haces, ¿cómo te reconoces? ¿De qué manera le dices a tu pareja dónde te gusta que te toque? ¿De dónde obtienes la referencia? El autoerotismo es mágico para nuestra vida, ya que es una manera de querernos, de explorarnos, de disfrutar, de lograr una autoconexión, de posibilitar encuentros con una misma y de sentir. Cada vez que decidas regalarte este encuentro, libérate de prejuicios, disfruta, aprende y  ten presente que como dijo Woody Allen, “masturbarse es hacer el amor con la persona que más quieres”.

¿Qué esperas? ¡Se vale tocarse y es una delicia! Cuando te permitas experimentarlo, te darás cuenta de lo que te has estado perdiendo. Y si ya lo haces, seguro conoces las maravillas que esta práctica aporta a tu sexualidad.

Visto en: http://www.estoespurpura

¡Condones!

Utilizar incorrectamente un condón conlleva los mismos riesgos que no hacerlo

Aunque su uso sea de lo más común y todos digamos que obviamente sabemos poner un condón, lo cierto es que son varios los errores que se cometen habitualmente respecto al uso del preservativo. Utilizar incorrectamente un condón conlleva los mismos riesgos que no hacerlo: embarazos no deseados y Enfermedades de Transmisión Sexual pueden darse por diversas circunstancias.

Porque no está de más Gama te deja unos cuantos tips.

• Fase 1: La preparación. Es de vital importancia que antes de ponerse un preservativo se revise su fecha de caducidad y que éste se encuentra en buenas condiciones. Muchas veces, el hecho de llevarlo en un bolsillo o incluso la temperatura del ambiente donde se guarde puede quebrar el envoltorio y dañar el material de fabricación. La apertura del paquete del condón es también un momento crucial y debe hacerse cuidadosamente y siempre con los dedos. Romperlo con los dientes en plan tigre o usar un objeto afilado para abrirlo puede pinchar el preservativo y provocarle un agujero.

• Fase 2: La colocación. Cuidado aquí también con uñas y joyas, que pueden generar cortes y fisuras en el condón. Éste tiene que colocarse siempre antes de empezar el coito, cosa que, aunque parezca lógica, no todo el mundo hace. Otro error más que común es ponérselo al revés. El rollo debe estar siempre por fuera y nunca (repito: NUNCA) hay que desenrollarlo antes de su colocación: ¡el condón no es una media! Entonces es cuando llega el momento de la verdad. Siempre con el pene bien erecto, se debe coger el preservativo (con el rollo por fuera), apretar la punta con una mano y desenrollarlo hacia la base del pene con la otra. No dejar el suficiente espacio en la punta es otro fallo que se suele cometer y que genera muchas roturas, debido a la falta de sitio para el esperma una vez se ha eyaculado.

• Fase 3: El acto. Aunque los condones vienen ya lubricados de fábrica, quizás necesites usar un extra de lubricación, sobre todo si lo que pretendes es practicar sexo anal. Los lubricantes con base de aceite (llámese lociones corporales o vaselina) dañan el látex, por lo que lo más conveniente es usarlos siempre con base acuosa. El condón siempre ha de estar desenrollado por completo o, en caso contrario, se saldrá del pene en mitad de la relación sexual. Durante el acto, intenta comprobar ocasionalmente que está bien colocado, y no dudes en tirarlo y ponerte otro ante cualquier problema. Eso sí, debe estar puesto de principio a fin del coito, y nunca retirarse antes de terminar. Por cierto, lo del doble condón (además de molesto) no aumenta la protección, sino que la disminuye. La fricción de ambos durante el acto hace más probable la ruptura.

• Fase 4: El final. Después de la eyaculación, y antes de que el pene pierda la erección, hay que retirarse de la pareja y sujetar el preservativo firmemente por su base para que el semen no se derrame. Nunca hay que voltear el condón de adentro hacia fuera para quitárselo, ya que, obviamente, esto supone un riesgo de contagio por contacto con los fluidos corporales. Importante desecharlo siempre en la basura, no en el W.C., y ¡Por Dios! no volver a usarlo nunca. Si la noche (o el día) da para unos cuantos encuentros más, utilizar uno nuevo en cada ocasión.

Los hombres y la felación

No conoces a una persona hasta que no hablas con ella de sexo oral

Basándonos en que cualquier cosa referente al sexo implica placer, simplemente con eso tenemos razones suficientes para disfrutar de cualquier práctica sexual que nos apetezca. En Gama te decimos cinco razones por las cuales los hombres disfrutan del sexo oral.

1. Producen un gran placer

Si, parece una razón lógica, pero vamos a explicarlo un poco. Realmente, si lo pensamos detenidamente, también se puede obtener placer gracias a la vagina. Entonces, ¿qué tiene de especial una felación respecto a la penetración? Pues muchas cosas: unos labios, una lengua, saliva y unas manos. Todo esto es algo necesario durante la práctica de una felación, y evidentemente no se puede encontrar en la vagina. Son sensaciones muy diferentes.

2. No hay preocupaciones por parte del hombre

Durante la penetración existen muchas “preocupaciones”: Elegir la posición adecuada, seguir un ritmo determinado, durar el tiempo necesario, producir placer a tu pareja, etc. En el caso de la felación no es necesario todo esto (bueno, el tiempo puede que sí, no sea que se acabe demasiado pronto el asunto). Por ello, es un momento de relax y disfrute absoluto. Y no hace falta nada más, los hombres son “simples”.

3. Durante el sexo oral los hombres pueden sacar su lado voyeur

Teniendo en cuenta los datos de las ganancias millonarias que se lleva la actual industria de la pornografía, es evidente que el tema de “mirar” durante una relación sexual implica cierto morbo. Por ello, durante el sexo oral, el hombre tiene la oportunidad de ser un simple observador, cosa que aumentará más si cabe el placer y disfrute del momento.

4. El sexo oral es recreación, no procreación

Durante las relaciones sexuales que implican penetración, por muchos métodos anticonceptivos que usemos, siempre existe cierto pequeño porcentaje de que todo se arruine y tengamos algún que otro susto, un susto que puede traducirse en un mínimo de 18 años de gastos posiblemente no deseados. Pero durante el sexo oral esto no sucede, pues es simple recreación, disfrutar, sin ninguna otra preocupación.

5. Es un acto sin egoísmo: Dar sin esperar nada a cambio

Esta afirmación depende de la pareja y el momento, por supuesto. Lo que quiero decir es que practicar sexo oral con nuestra pareja implica dar placer sin estar recibiendo en ese momento (si exceptuamos la práctica sexual del famoso 69, claro). Y esto es recibido como un pequeño regalo de amor para los hombres, algo que hace sentir muy bien.